Síntomas de las transaminasas altas

El hecho de tener las transaminasas altas es una condición muy común en la población, que en ocasiones no genera daños graves al organismo, sin embargo puede ser indicativo de que se está formando algo extraño en el hígado.

Tal vez, no tienes conocimiento de que son las transaminasas, por eso te explicamos que estas son unas enzimas hepáticas, compuestas de proteínas que impulsan a los aminoácidos.

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Igualmente, debes saber que el hígado es un órgano en el que se sintetizan y se descomponen estos aminoácidos para almacenarlos y luego utilizarlos como energía, cuando este no puede cumplir su función correctamente, estas enzimas se escapan hacia el torrente sanguíneo y es lo que conocemos como transaminasas altas.

Cuando estas sustancias aparecen en niveles superiores a los normales, puede que se esté manifestando la existencia de enfermedades graves como, por ejemplo, la hepatitis viral, lesiones en el hígado o toxicidad.

A veces, la mayoría de las personas tienen las transaminasas altas y ni siquiera lo saben, pues a menudo no tienen ningún síntoma, y lo descubren de manera accidental cuando se hacen exámenes de sangre.

Por esta razón, es necesario que usted conozca cuáles son los valores, pues como cualquier otro tiene unos parámetros que determinan si se tiene o no una alteración, o si está dentro de los rangos normales o no, esto lo va a determinar su doctor y también la historia clínica de la persona, la edad y otros factores de su rutina.

Los valores normales de la transaminasa GPT en hombres están entre 10 y 40 U/L o entre 0,17 y 0,68 mckat/L, mientras que en las mujeres los valores normales de la transaminasa GPT son 7 y 35 U/L o entre 0,12 y 0,60 mckat/L.

Si te realizas unos exámenes y los resultados que arrojan son mayores a los de referencia, es posible que tu cuerpo te esté avisando la existencia de este problema a través de síntomas como la ictericia, que es el signo más evidente de la elevación de los niveles de las enzimas hepáticas.

Este síntoma se caracteriza por ser el resultado de la coloración amarillenta de la piel, la parte blanca de los ojos y las membranas mucosas presentes en el interior de la boca.

Los picores localizados de la piel son otro síntoma que es bastante común con las transaminasas altas, esto debido al mal funcionamiento del hígado, las toxinas presentes en el cuerpo, son eliminadas y ya no se acumulan en la piel y la sangre da una sensación de un picor continuo y pueden ir de leves a graves.

Además de esto, también puede presentar una hinchazón anormal en la parte inferior del cuerpo, como los tobillos, los pies y las piernas. Esto ocurre principalmente, porque la materia de desecho del cuerpo, no se gestiona adecuadamente.

Del mismo modo, son comunes las molestias digestivas, sobre todo por el aumento de la bilis, un jugo digestivo en el intestino para la absorción de las grasas en el cuerpo. Aunque son síntomas poco alarmantes se deben vigilar con las transaminasas altas.

La orina oscura es igualmente otro factor determinante en las transaminasas altas, en este caso suele ser de roja a marrón. Una orina sana debe ser de un color amarillo claro, por lo tanto si notas algún cambio, debes recurrir a un especialista para que determine si la causa de este síntoma es el aumento de las transaminasas o enzimas.

También, está la fatiga o cansancio fácil, esta falta de energía  afecta a pacientes con hepatitis, cirrosis e inclusive esteatosis hepática, en todas estas las transaminasas suelen estar elevadas. Cuanto  más avanzado es el daño al hígado, más pérdida de apetito el paciente se siente.

De la misma manera, puedes presentar dolor abdominal, específicamente en el cuadrante superior derecho, un síntoma común de enfermedad hepática, especialmente en las hepatitis agudas. Ocurre generalmente por aumento del tamaño del hígado, causando la ruptura de la cápsula hepática.

Este dolor en la región del hígado también puede ser causado por muchas otras condiciones, incluyendo problemas en la vesícula, vías biliares,  base del pulmón derecho e inclusive lesiones en las costillas o en los músculos abdominales.

Por esta razón es necesario que te realices los exámenes de sangre, así estarás totalmente seguro de que la causa del dolor es hepática.

Generalmente, el hecho de tener las transaminasas altas genera una variedad de síntomas generales que incluye náuseas, pérdida de apetito, abatimiento y pérdida de peso. En los casos de hepatitis aguda, el paciente presenta fiebre, que  contribuye aún más a la aparición de este malestar.

Un sabor amargo en la boca es un síntoma atribuido popularmente a problemas del hígado, por ende a las transaminasas altas, sin embargo es una queja no muy específica, que puede ser activada por muchas otras causas, como reflujo, gastritis, lesiones de los dientes, infecciones en la faringe o amígdalas.

Si el paciente no presenta ningún otro síntoma, es poco probable que la sensación de boca amarga sea un signo de problema hepático relevante.

Sin duda, son varios los síntomas que pueden determinar que estés padeciendo enfermedades hepáticas, algunos más comunes que otros, pero te repetimos que lo que va a determinar si realmente dichos síntomas se debe a las transaminasas altas va a ser la realización de unos estudios sanguíneos, pues los síntomas no son del todo únicos.

Es decir, puede que presentes estos malestares pero no precisamente estén ligados a enfermedades del hígado sino a otros males, por lo tanto la recomendación es asistir periódicamente al médico y realizarse el respectivo chequeo, de esta forma podrás estar seguro de lo que estas sufriendo, sin necesidad de alarmarte antes de tiempo.

Y como última recomendación, toma en cuenta que para evitar cualquier tipo enfermedad puedes empezar por llevar una vida sana, y con esto no solo nos referimos a hacer ejercicios, la alimentación también juega un papel fundamental, debido a que esa es la gasolina que le da vida y movilidad a tu organismo.

 

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