Diferencias entre un quiste sebaceo y un lipoma

Muchas veces las personas suelen confundir los lipomas con los quistes sebáceos, ya que tienen ambos son bultos que aparecen en el cuerpo. Sin embargo, hay existen ciertas diferencias notables entre ambos que es importante conocer para saber cuál tratamiento usar y lograrlos combatir de forma efectiva.

Ambos bultos suelen aparecer en cualquier parte del cuerpo, logrando crear un poco de molestias en las personas. A pesar de que pueden ser tratados con facilidad, y no generar ningún tipo de complicación, es necesario identificarlos a tiempo y aplicar el tratamiento adecuado para lograr su desaparición.

A continuación te explicaremos las diferencias más destacadas entre ellos, para que aprendas a reconocerlos con facilidad.

  1. La primera diferencia está relacionada a la forma en la que aparecen en el cuerpo. En el caso del quiste suele aparecer en forma de una cápsula o bolsa, y se origina por la dilatación de las paredes de algunas glándulas que se encuentran obstruidas debajo de la piel. 

Con respecto al lipoma se originan por la excesiva producción de células grasas, que se encuentran alojadas debajo de la piel. Además de formar una masa redonda en el cuerpo.

  1. Otra de las grandes diferencias es que los quistes que se encuentran infectados suelen producir dolor en las personas. Mientras que los lipomas no presentan nada de dolor.

Es importante mencionar que la infección de los quistes se debe a que tienen comunicación con el exterior a través de los poros. Los lipomas al no tener ningún tipo de contacto con la parte externa, no tienen riesgo de infectarse.

  1. La consistencia de los lipomas es un poco gomosa y blanda. En el caso de los quistes es todo lo contrario. Se caracterizan por ser duros.
  2. El tratamiento para eliminar el quiste va a depender si está o no infectado. Con el lipoma no ocurre eso, ya que no existe la posibilidad de estar infectados. Esto quiere decir que hay un tratamiento en específico para lograr desaparecerlos por completo del cuerpo.
  3. A simple vista es posible notar que los lipomas no están unidos a la piel y pueden ser movidos por debajo de la misma. En el caso de los quistes, si tienen una unión, por lo que resulta difícil poder moverlos con facilidad.
  4. Los quistes suelen caracterizarse por presentarse en forma de puntos blancos y negros, cuando están infectados. Los lipomas no tienen un color en específico, simplemente aparecen en el cuerpo. Además de que no tienen riesgo de salir infectados.

Todas estas diferencias te ayudarán a saber cuándo se trata de un lipoma o un quiste. Esto es algo fundamental para conocer el tratamiento adecuado, y poder eliminarlos del cuerpo.

Es importante mencionar que aunque no son malignos, resulta necesario tratarlos a tiempo ya que provocan mucha incomodidad en las personas. Además de que estéticamente hablando no son bien vistos.

Ahora que conoces la forma exacta para diferenciarlos, no debes alarmarte la próxima vez que sientas un bulto en alguna parte del cuerpo, ya que puede tratarse de un lipoma o quiste sebáceo.

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